En nuestro camino encontramos muchas dificultades porque el funcionamiento social actual protege los trabajos “económicamente productivos” y la crianza y el cuidado de calidad quedan marginados, invisibilizados, arrinconados.

Hay prisa por dejar de criar, dejar de amamantar, empezar las guardes, los coles…. mucha presión social y familiar y casi ningún apoyo para estar juntxs. Mucha soledad. Pero también, muchas ganas de cambiar esta situación.

Así que nosotrxs decidimos hacer posible lo que soñamos:

Una vida diaria en la que la estabilidad emocional y las necesidades afectivas, nutritivas y saludables de nuestrxs hijxs sean lo prioritario.

Cada familia, en su propia medida, hemos ido incorporando distintas “prácticas”: escucha activa, parto natural, lactancia a demanda, respeto a la identidad, colecho, porteo, movimiento libre, pedagogías activas…

Pero lo importante no es la práctica concreta ni la técnica ni que los últimos experimentos científicos avalen que hay que atender siempre el llanto de tu bebé ni los beneficios del tiempo que pasamos con nuestrxs hijxs…

Lo importante es estar allí, juntxs, haciendo posible OTRO MUNDO, EN EL QUE LAS PERSONAS CREZCAMOS EN AMOR, EN COMPAÑÍA Y EN EL BIENESTAR DE TODA LA FAMILIA.

Por encima de la economía, por encima del consumo, por encima del ritmo frenético que nos tiene a todxs en crisis, nos inventamos cada día para seguir en este camino.